Claudia convirtió el aprendizaje en propósito
Una joven que encontró en la mecánica de motos la motivación para salir adelante y tomar fuerza en sí misma.
Claudia, 24, es una joven originaria de Jalapa, y su historia empieza mucho antes de tomar una llave inglesa o ajustar una cadena. Desde pequeña, fue patrocinada por Plan International y su mamá la inscribió cuando tenía apenas un año. De esta forma, siempre la motivó a seguir adelante en la vida.
El curso que cambió el rumbo
Cuando Claudia estaba comenzando a ir la universidad, escuchó que habría un taller de mecánica de motocicletas. Esto la motivó a aprender algo nuevo: “Siempre me han encantado las motos”, dice. Comenta que quería aprender a cambiar el aceite, ajustar la cadena y revisar los frenos… «saber hacerlo por mí misma», aclara.

“Quería aprender cómo cambiar el aceite, ajustar la cadena, revisar los frenos… saber hacerlo por mí misma”.
Claudia, 24, participante del programa Generación con Oportunidades.
Ese interés la llevó a inscribirse. Al llegar al taller, conoció a muchas compañeras de distintos lugares. Desde el primer día, supo que sería una experiencia distinta. «Desde cuando nos empezaron a dar las capacitaciones, me motivé bastante. Era algo nuevo para mí».
Más que una herramienta
Claudia nunca imaginó lo difícil que sería cambiar un neumático. “Pesa”, dice, “pero no me rendí. Practiqué hasta que lo logré”. Aprendió cómo usar las herramientas, cómo identificar qué llave va con cada parte, cómo cambiar pastillas de freno. Habilidades que jamás pensó dominar, ahora forman parte de su día a día.
“Yo siempre he dicho que soy capaz de lograr todo lo que me proponga”.
Claudia, 24, participante del programa Generación con Oportunidades.
De los estereotipos a la acción
Su entorno cercano, especialmente sus hermanos, la apoyó desde el inicio. Sin embargo, fuera de casa, su decisión fue cuestionada. Muchos no creían que la mecánica fuera un espacio para una mujer. “Muchas personas me decían: ¿por qué una mujer va a estudiar eso?” comenta Claudia.

“Muchas personas me decían: ¿por qué una mujer va a estudiar eso?”
Claudia, 24, participante del programa Generación con Oportunidades.
Claudia decidió no quedarse con esa idea. “Cuando me dicen que no puedo, más ganas me dan de seguir. Como si cada ‘no’ fuera gasolina para mi motor”.
Resistir para avanzar
En un momento clave de su vida, Claudia decidió continuar formándose. Se inscribió en la universidad, se preparó para sus exámenes y, poco después, surgió la oportunidad del curso de reparación de motocicletas. No lo dudó: era el momento de aprender algo nuevo y de seguir apostando por sí misma. Ella comenta que su mamá fue una persona clave en su vida: «Mi mamá me decía que todo lo que me propusiera, lo lograra. Aunque ya no esté, sus palabras me acompañan todos los días«, afirma.
“Mi mamá me decía que todo lo que me propusiera, lo lograra. Aunque ya no esté, sus palabras me acompañan todos los días”.
Claudia, 24, participante del programa Generación con Oportunidades.
Un futuro con herramientas propias
Aunque ahora solo apoya a su tío en el taller, Claudia tiene claro su objetivo: montar su propio emprendimiento. “Quiero vender repuestos, aceite, neumáticos… todo lo que lleva una motocicleta. Y sí, también quiero dar oportunidad a otras mujeres”.
El curso no solo la ayudó a ella. Su hermana ganó una motocicleta y muchas jóvenes en su comunidad ahora ven posible lo que antes estaba englobado en un estereotipo. “A las niñas y adolescentes les digo que sí somos capaces. Que no importa cuántas cosas pasen, si tienen un sueño, que lo sigan”, dice.

Inspira a otras mujeres en su comunidad
Claudia sabe que en su comunidad, como en muchas otras, hay discriminación, machismo y pocas oportunidades. Por eso valora tanto estos programas: “Nos ayudan a demostrar que sí podemos, que no es un tema de género, sino de decisión”.
Su historia no termina con un título ni con un curso aprobado. Continúa cada vez que enciende una moto, cada vez que ayuda a otra joven a creer en sí misma: “A las niñas y adolescentes les digo que sí somos capaces. Que no importa cuántas cosas pasen, si tienen un sueño, que lo sigan«. Porque el verdadero cambio, el que Claudia impulsa, no hace ruido, pero se nota en cada paso que da hacia adelante.
“A las niñas y adolescentes les digo que sí somos capaces. Que no importa cuántas cosas pasen, si tienen un sueño, que lo sigan«.
Claudia, 24, participante del programa Generación con Oportunidades.