La COVID-19 genera un alto riesgo de aumento de embarazo en niñas en toda América Latina | Plan International Pasar al contenido principal

La COVID-19 genera un alto riesgo de aumento de embarazo en niñas en toda América Latina

6 Agosto 2020
La organización humanitaria y de derechos de la niñez Plan International, advierte que podría haber un aumento de los embarazos en niñas y adolescentes de América Latina y el Caribe, como resultado del incremento de la violencia basada en género durante el confinamiento, y la dificultad de acceso a los servicios de salud sexual y reproductiva.

La COVID-19 genera un alto riesgo de aumento de embarazo en niñas y adolescentes en toda América Latina y el Caribe

La pandemia de COVID-19 está exacerbando los problemas existentes en la región, que ya tiene la segunda tasa regional más alta de nacimientos de adolescentes en el mundo, estimada en el 66,5% de los nacimientos por cada mil niñas de 15 a 19 años.

 

“El confinamiento no solo redujo la capacidad de los sistemas de salud, sino que impidió el acceso a los servicios de salud sexual y reproductiva para niñas y adolescentes víctimas de violencia de género o abuso sexual”, dijo Amalia Alarcón, Gerente Regional de Programas Transformadores de Género e Influencia de Plan International.

 

Auricelia, 17, de Brasil, dijo:  “El embarazo en la adolescencia es común en la región donde vivo. Durante la pandemia puede empeorar porque la gente se queda más tiempo en casa y no tiene acceso a la información y a la escuela¨.

 

Mirtha, 19, de Bolivia, dijo: "Pienso que durante el confinamiento los embarazos en adolescentes van a aumentar, es difícil acceder a un método anticonceptivo en estos momentos, los centros de salud están enfocados en el COVID.  Y en una comunidad donde aún existen tabúes respecto a la sexualidad es difícil acceder a estos métodos si es que eres adolescente”.

 

En un informe sobre el impacto de la pandemia en América Latina y el Caribe, las Naciones Unidas dijeron: "La violencia doméstica, el feminicidio y otras formas de violencia sexual y de género se han incrementado". La ONU también reveló que las llamadas recibidas a las líneas telefónicas de ayuda a las mujeres en Chile y México han aumentado en más de un 50% durante el cierre.

 

En Guatemala, se han registrado 1.962 embarazos en niñas de entre 10 y 14 años de edad en los cuatro meses comprendidos entre enero y mayo de 2020. En 2019 se registraron un total de 1.816 nacimientos en un período de ocho meses (de enero a septiembre).

 

Según la OMS, las complicaciones relacionadas con el embarazo y el parto son la principal causa de muerte de las niñas de 15 a 19 años en todo el mundo. Las niñas embarazadas y las madres jóvenes corren riesgos aún mayores en crisis como la actual pandemia.

 

"Nos preocupan especialmente los embarazos de niñas menores de 14 años, ya que constituyen una violación extrema de sus derechos. Existe un alto grado de abuso oculto que no se denuncia, lo que conlleva consecuencias físicas y psicológicas, embarazos de alto riesgo y un aumento de la mortalidad materna e infantil. El riesgo de muerte materna para las niñas madres menores de 15 años es el doble que el de las mujeres mayores", explicó  Alarcón. 

 

" Aquí en mi comunidad, es común ver a niñas de 13 a 17 años embarazadas. En mi opinión, las adolescentes no están preparadas para asumir tal responsabilidad, ni emocional ni financieramente.", dijo Gleyce, de 17 años, de Brasil. 

 

"Durante la pandemia, creo que los embarazos adolescentes pueden aumentar porque las chicas están más expuestas al peligro. Pueden ser abusadas sexualmente por un tío, un hermano, o incluso un padre o un vecino.", continuó.

 

Los embarazos en adolescentes también pueden aumentar como resultado de la falta de acceso a los servicios de salud sexual y reproductiva, y la educación. Las experiencias en epidemias anteriores indican que a menudo se desvían recursos de los servicios de salud ordinarios, lo que reduce aún más el acceso a los servicios de salud sexual y reproductiva, así como a los servicios de salud materna, neonatal e infantil.

 

Alarcón dijo: "A medida que nos ocupamos de la pandemia de la COVID-19 y sus repercusiones secundarias, es más importante que nunca que sigamos potenciando las voces de las niñas y las adolescentes para que puedan mantener y reforzar sus plataformas de reivindicación de sus derechos, así como seguir trabajando con las familias y las comunidades para garantizar entornos protectores para las niñas y las adolescentes".

 

Ante la emergencia generada por la pandemia, Plan International ha fortalecido sus acciones. En esta situación resulta importante seguir fortaleciendo las voces de las niñas y las adolescentes y que puedan mantener y reforzar sus plataformas de exigencia de sus derechos así como seguir trabajando con familias y comunidades para garantizar entornos protectores para ellas.

 

La organización hace además un llamado a los gobiernos de América Latina y el Caribe para que garanticen el acceso a los servicios de salud sexual y reproductiva para las niñas y las adolescentes, así como el acceso a la justicia en casos de violencia sexual. De igual manera pide que se asegure su participación en programas sociales para prevenir los embarazos en adolescentes y los embarazos infantiles forzados y cuando esto no se pueda prevenir, garantizar que su embarazo no sea un obstáculo para sus proyectos de vida.

 

Notas para Editores:

  • En América Latina, cada año nacen dos millones de niños y niñas de adolescentes femeninas de entre 15 y 19 años. El 15% de todos los embarazos registrados en la región se producen en niñas y mujeres menores de 20 años.
  • En República Dominicana la tasa de natalidad de las adolescentes es de 90 por cada 1.000 mujeres adolescentes de 15 a 19 años. A nivel mundial, esa tasa es de 51 por cada 1.000 mujeres de 15 a 19 años.
  • En Nicaragua, el 24% de los embarazos son de adolescentes. La mayoría de las adolescentes embarazadas viven en la pobreza, con escasa o nula educación y escasas oportunidades de completar sus estudios.
  • En Perú, en declaraciones de la Ministra de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (Mimp), durante los 107 días de la cuarentena general (hasta finales de junio), la línea telefónica nacional de ayuda del ministerio atendió 17.000 llamadas referentes a la violencia y el abuso sexual contra niños y adolescentes. De ellas, 513 se referían a violaciones sexuales cometidas contra niñas, niños y adolescentes.