Bienestar para crecer y liderar

En Paraguay, muchas adolescentes enfrentan un reto silencioso: la falta de espacios seguros para hablar de salud mental y ejercer liderazgo.


Este desafío no solo afecta su bienestar emocional, sino también sus oportunidades para crecer y participar en la comunidad. Según el Ministerio de Salud, 1 de cada 4 adolescentes en Paraguay experimenta síntomas de ansiedad o depresión[1] y la línea 155 se ha convertido en un recurso vital para prevenir crisis y buscar apoyo.

naturaleza, niñas sonriendo
Jazmín y Lujan sonriendo.

En del departamento de Guairá. Jazmín (13) y Luján (17), viven esta realidad. Son amigas inseparables y comparten varios hobbies en común: en sus tiempos libres disfrutan jugar al fútbol, escuchar música y, sobre todo, cantar. Juntas forman un dúo que se anima a expresarse, a mostrarse y a soñar en voz alta. 

Como muchas adolescentes, ambas atraviesan una etapa llena de dudas, emociones y sueños. Jazmín sueña con ser psicóloga, para escuchar y acompañar a quienes lo necesiten. “La boca desagua lo que el corazón siente”, dice Jazmín, convencida de que expresar lo que sentimos es una forma de cuidarnos. 

Luján, en cambio, quiere estudiar fisioterapia, con el deseo de ayudar a otros desde el cuidado del cuerpo. Para ellas, hablar de salud mental es fundamental, especialmente en la adolescencia, cuando temas como la ansiedad, la tristeza o el miedo muchas veces se viven en silencio. Entre amigas se escuchan, comparten lo que sienten y encuentran en sus familias un espacio de contención. 

«La boca desagua lo que el corazón siente”

Jazmín.
Niña feliz, naturaleza, sonriente
Jazmín, 13 años.

Un espacio para confiar y aprender

A través de sus madres y profesoras, Jazmín y Lujan conocieron la Escuela de Liderazgo y el Consejo Consultivo de Jóvenes, espacios impulsados por Plan International donde adolescentes y jóvenes fortalecen su confianza, conocen sobre sus derechos, comparten ideas, proponen soluciones y desarrollan habilidades para expresarse en público y participar en sus comunidades. 

Allí también reflexionan sobre sus oportunidades de desarrollo y construyen planes de vida que les permitan proyectar su potencial. “Antes nos costaba mucho hablar en público”, Luján cuenta. Hoy se sienten más seguras y confiadas en sí mismas. Durante los talleres formaron amistades con otras adolescentes de distintas zonas del país, vínculos que continúan hasta hoy y que les recuerdan que no están solas.  

“Antes nos costaba mucho hablar en público”

Luján.
feliz, saludando
Lujan, 17 años.

Participar para transformar 

Motivadas por la importancia del bienestar emocional y el autocuidado, participaron en el Congreso Internacional de Salud Integral en la Adolescencia, realizado en el Banco Central del Paraguay (Asunción) junto al Ministerio de Salud, en septiembre de 2025, donde reflexionaron sobre bienestar emocional y la importancia del autocuidado. 

También se animaron a presentar, junto a compañeros y compañeras del colegio, una iniciativa llamada ‘Basura Cero en mi Ambiente’ en el concurso #JóvenesDelCambio, organizado por Koga y Plan International. La propuesta promovía la conciencia ambiental sobre el cuidado del entorno y la responsabilidad colectiva. 

El concurso estuvo dirigido a adolescentes y jóvenes de 15 a 24 años de comunidades de 19 distritos de San Pedro, Guairá, Caaguazú y Paraguarí, y buscó fortalecer el compromiso de la juventud con sus comunidades a través de proyectos de impacto social. 

#JóvenesDelCambio ofrece la oportunidad de desarrollar iniciativas en cinco desafíos clave: protección y seguridad de niños, niñas y adolescentes; educación y oportunidades; empoderamiento y liderazgo juvenil; salud integral y bienestar juvenil; e innovación y tecnología para el impacto social. Los equipos participantes presentaron proyectos en fase de idea o en funcionamiento, con el acompañamiento de mentores y capacitaciones especializadas. 

Un mensaje que inspira 

Hoy, Jazmín y Luján se sienten más fuertes y capaces. Sus voces, antes tímidas, hoy se escuchan con claridad en espacios donde las y los jóvenes impulsan cambios positivos, así también destacan la importancia del bienestar emocional y psicológico para liderar. “Las oportunidades llegan, pero hay que animarse”, afirma Luján, enviando un mensaje a otros adolescentes que quizás también necesitan un empujón para creer en sí mismos. 

“Las oportunidades llegan, pero hay que animarse”

Luján.

El camino de estas dos amigas es una muestra de lo que ocurre cuando las adolescentes cuentan con lugares seguros para hablar, aprender y liderar. Más de 5.500 niñas, adolescentes y mujeres han fortalecido sus habilidades de liderazgo a través de iniciativas como las Escuelas de Liderazgo y el Consejo Consultivo de Jóvenes. Cada una de ellas aporta una voz valiosa que hace crecer a toda la comunidad. 

Amigas sonriendo

La historia de Jazmín y Luján nos recuerda algo esencial: participar, expresar lo que sentimos y cuidarnos mutuamente también es construir futuro. Cuando una adolescente se atreve a hablar, toda la comunidad aprende a escuchar. Cuando lidera, el cambio se multiplica. 


[1] https://www.abc.com.py/nacionales/2025/08/17/salud-mental-de-adolescentes-en-paraguay-la-linea-155-puede-salvar-vidas

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