Niñez haitiana en peligro y sin escuela a causa de la violencia armada
20 marzo 2025La incesante violencia en Haití está privando a niñas, niños y adolescentes de la oportunidad de asistir a la escuela y exponiéndolos al riesgo de ser reclutados por grupos armados, según una nueva evaluación de necesidades de Plan International hecha en el país.

Una evaluación de necesidades realizada en los departamentos del Sur y del Sureste —donde han llegado más de 260.000 personas desplazadas internamente huyendo de la violencia armada, en su mayoría desde Puerto Príncipe— constató violaciones generalizadas de los derechos de la niñez, como violencia sexual a gran escala, colapso de los sistemas educativos y aumento del riesgo de explotación y tráfico de personas menores de edad.
Una encuesta, grupos de discusión y entrevistas con más de 200 personas que viven en campos para personas desplazadas internamente reveló que más de 9 de cada 10 (90%) de las niñas y los niños se han visto privados de su derecho fundamental a la educación debido a la violencia y la inseguridad.
Desde enero de 2024, más de 900 escuelas han cerrado debido a ataques, miedo a la violencia o porque están siendo utilizadas como refugios para personas desplazadas. El sistema educativo está colapsando a medida que el personal educativo se ve obligado a huir, dejando a niñas, niños y adolescentes sin acceso a la educación.
Niñez en riesgo de reclutamiento y explotación
Niños de tan sólo 10 años corren el riesgo de ser reclutados por grupos armados, lo que constituye una grave violación del derecho internacional. De las personas encuestadas, el 5% declaró su intención de regresar a Puerto Príncipe para unirse a estos grupos, considerándolo un medio para conseguir «ganancias económicas fáciles». Esta práctica está explícitamente prohibida por la Convención sobre los Derechos del Niño y los Principios de París sobre el reclutamiento forzado de personas menores de edad.
La violencia de género es generalizada; las niñas y jóvenes se ven especialmente afectadas, con más de 6.400 casos registrados en 2024, incluida la violencia sexual utilizada como arma de guerra, exacerbada además por las altas tasas de embarazo adolescente y no deseado.
Resulta alarmante que el 50% de los incidentes de violencia de género se produjeran durante el desplazamiento, mientras las familias huían de sus hogares a causa de la violencia.
Las dificultades económicas obligan a las familias a tomar decisiones imposibles y a recurrir a mecanismos de supervivencia, lo que deja a la niñez en mayor situación de vulnerabilidad a la trata y la explotación.

En palabras de Bárbara*, de 15 años, que ahora vive en un lugar para personas desplazadas internamente: “Lo que me entristece es ver cómo vivía antes en mi casa en comparación de cómo vivo ahora. Son dos cosas muy diferentes, y a veces me preocupo porque donde vivo ahora pueden invadirlo personas armadas en cualquier momento, puedo recibir una descarga que me paralice. Eso me preocupa”.
“Lo que me entristece es ver cómo vivía antes en mi casa en comparación de cómo vivo ahora. Son dos cosas muy diferentes, y a veces me preocupo porque donde vivo ahora pueden invadirlo personas armadas en cualquier momento, puedo recibir una descarga que me paralice”.
Bárbara*, 15 años, Haití
“La niñez de Haití se enfrenta a una crisis inimaginable. Ha perdido el acceso a la educación, a espacios seguros y a la protección básica. Es necesario actuar con urgencia para garantizar su seguridad y bienestar. Sin una intervención inmediata, toda una generación corre el riesgo de perderse a causa de la violencia y las privaciones”, declara Prospery Raymond, director de País de Plan International Haití.
“ Sin una intervención inmediata, toda una generación corre el riesgo de perderse a causa de la violencia y las privaciones”.
Prospery Raymond, director de País de Plan International Haití
Una crisis humanitaria sin precedentes
Haití vive una emergencia humanitaria sin precedentes, con más de seis millones de personas —más de la mitad de la población— que necesita ayuda urgente.
La situación se ha deteriorado drásticamente en 2024 debido a la escalada de la violencia armada, los desplazamientos masivos y la grave inseguridad alimentaria. Más de un millón de personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares, y el 75% de ellas han buscado refugio fuera de la capital.
Puerto Príncipe se ha convertido en el epicentro de una violencia extrema, con grupos armados que controlan amplias zonas de la ciudad. El impacto de esta violencia ha sido devastador: sólo en 2024 murieron 5.600 personas, lo que supone un aumento del 20% respecto al año anterior.
Plan International está respondiendo a la crisis dando prioridad a la protección de la infancia, la educación y la prevención de la violencia de género. La organización ha creado espacios amigables para la niñez con la finalidad de proporcionar entornos seguros, apoyo psicosocial y acceso a la educación.
“El mundo no puede dar la espalda a Haití. Debemos actuar ahora para proteger a niñas y niños de la violencia, la explotación y la pérdida de su futuro. La niñez de Haití merece seguridad, educación y esperanza. Hacemos un llamado a la comunidad internacional para que dé un paso al frente y proporcione los recursos necesarios para apoyar a Haití en estos momentos de crisis”, afirmó Prospery.
El mundo no puede dar la espalda a Haití
“El mundo no puede dar la espalda a Haití. Debemos actuar ahora para proteger a niñas y niños de la violencia, la explotación y la pérdida de su futuro. La niñez de Haití merece seguridad, educación y esperanza”.
Prospery Raymond, director de País de Plan International Haití
Para apoyar a las familias, Plan International pone en marcha programas de transferencia de efectivo y cubre las tasas escolares para garantizar que niñas, niños y adolescentes sigan estudiando.
En respuesta al aumento de la violencia de género, Plan International está reforzando los servicios para las personas supervivientes, incluida la atención médica y la asistencia psicológica.
Además, está mejorando el saneamiento en los centros de personas desplazadas para prevenir enfermedades y salvaguardar la salud y la dignidad de las familias afectadas.
A pesar de los importantes retos, Plan International mantiene su compromiso de llegar a las personas más necesitadas y garantizar el respeto de los derechos de la niñez durante esta crisis.
*Su nombre ha sido cambiado por motivos de protección.