Posicionamiento de Plan International Honduras, ante el proyecto de reforma constitucional para imposibilitar cualquier iniciativa de despenalización del aborto en el país. | Plan International Skip to main content

Posicionamiento de Plan International Honduras, ante el proyecto de reforma constitucional para imposibilitar cualquier iniciativa de despenalización del aborto en el país.

Honduras es alta parte contratante de los tratados y convenios internacionales en materia de Derechos Humanos, incluyendo la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW); en ese sentido el Estado de Honduras, ha recibido diversas recomendaciones de los organismos internacionales en materia de Derechos Humanos, que lo exhortan a tomar medidas necesarias para garantizar los derechos de las niñas, adolescentes y mujeres incluyendo los Derechos Sexuales y Reproductivos; el Comité CEDAW le recomendó al Estado hondureño en el 2017: “evaluar el impacto sobre la salud física y mental de las mujeres y niñas de la incriminación total del aborto y de la prohibición de la contracepción de emergencia, además de la distribución gratuita o no y de la comercialización de la contracepción de emergencia, particularmente sobre mujeres y niñas víctimas de abuso sexual, en vista a ponerle fin a la prohibición y discriminación”.

El 11 de enero del 2021, se presentó ante el Congreso Nacional un proyecto para la reforma constitucional encaminado a incorporar la prohibición absoluta del aborto; las modificaciones propuestas en la reforma, contradicen declaraciones internacionales sobre el derecho a la salud sexual y reproductiva, y el respeto a la autonomía de las mujeres, en El Cairo 1994, Beijing 1997 y Nairobi 2019.  

En 2018, Medicina Forense realizó 2,598 evaluaciones a causa de violencia sexual, de las cuales se obtuvo la alarmante cifra de 2,187 casos presentados en niñas y adolescentes menores de 19 años. El mayor número de víctimas oscila entre los 10 a los 14 años con 1,073 casos, además se reportaron 466 casos en menores de 10 años. El 76.8% del total de casos fue perpetrado por una persona conocida o un familiar.

 

En el 2019 según datos de la Secretaria de Salud, 26,969 mujeres adolescentes de 19 años tuvieron un parto en los hospitales públicos del país, de ellas 824 son niñas menores de 14 años; lo que significa que, en Honduras, cada hora hay 3 partos en menores de edad.

 

Según datos de la OMS, en 2019, la tasa de mortalidad materna en menores de 15 años alcanzo un porcentaje de 43.3% del total de la población, las cuales de acuerdo a CLADEM, tienen doble probabilidad de morir durante un parto.

 

Plan International considera que los abortos deberían ser raros y que se debe dar prioridad a evitar el embarazo no deseado, a través de la provisión de educación integral en sexualidad que incluya información exacta sobre los anticonceptivos, así como el acceso de todas las niñas y mujeres a servicios de anticoncepción de calidad incluyendo la píldora anticonceptiva de emergencia.

Las carencias en la formación y acceso a los métodos anticonceptivos, se apuntan como una de las causas principales por las que anualmente millones de mujeres se someten a prácticas de alto riesgo para su salud. Se evidencia que las medidas que apuntan a evitar el embarazo, cuando éste no se desea, son las más seguras y las menos costosas en términos de vidas humanas y de recursos materiales y humanos.

En congruencia con el Comité CEDAW, Plan International Honduras reconoce que los derechos reproductivos incluyen el derecho de las niñas y mujeres a tomar decisiones autónomas sobre su salud. El negarles a las niñas y mujeres el acceso a servicios de aborto seguro impide el ejercicio de este derecho y las expone a la muerte.

 

Por lo tanto, Plan International Honduras, se suma al llamado realizado por Naciones Unidas, organizaciones y articulaciones de mujeres y feministas y exhortamos al Congreso Nacional de Honduras, a no aprobar una reforma constitucional en contra del derecho a decidir de las niñas y mujeres, porque representa un retroceso en materia de Derechos Humanos, los cuales son progresivos, universales, interdependientes e indivisibles; a la vez que,  motivamos al Estado de Honduras a apegarse a las recomendaciones emitidas por los organismos internacionales en materia de Derechos Humanos.