Una distancia más grande para cumplir sus sueños | Plan International Pasar al contenido principal

Una distancia más grande para cumplir sus sueños

“Por motivos de esta pandemia me he trasladado, porque en mi comunidad es difícil el acceso para obtener Internet y poder realizar mis clases en línea, que son llevadas a cabo por parte de la Universidad para terminar el curso de la especialización”, cuenta Verónica (25).

Entre el municipio de Ilobasco y el municipio de Sensuntepeque, ambos en el departamento de Cabañas, en El Salvador, hay aproximadamente 30 kilómetros de distancia, que en tiempos normales tomaría cerca de 35 minutos poder desplazarse entre uno y otro.

Sin embargo, en momentos de emergencia por la pandemia por el COVID-19, esos 30 kilómetros se han convertido en el distanciamiento social que afronta Verónica, estudiante de la carrera de Administración de Empresas. 

La cuarentena domiciliara implementada desde el 21 de marzo de 2020 implicó que las instituciones educativas suspendieran las actividades presenciales y continuaran sus labores haciendo uso de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC), lo que ha significado un doble esfuerzo para jóvenes como Verónica para cumplir con las exigencias académicas.

La joven de 25 años de edad, es una de las residentes de un cantón rural de Ilobasco, donde no se cuenta con el acceso a Internet, herramienta que es indispensable para continuar con sus estudios de especialización en Desarrollo Estratégico de Talento Humano, ya que las clases y evaluaciones se realizan completamente en línea.

La última Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples (EHPM) publicada en 2018, indica que 1.8 millones de salvadoreños tuvieron acceso a la Internet. Ese mismo año, 303,815 hogares tenían conexión a Internet, lo que equivaldría a que 16 de cada 100 hogares del país contaban con acceso.

Y según la página Internet World Stats, para junio de 2019 El Salvador contaba con 3.7 millones de usuarios de Internet, es decir, que 57 de cada 100 personas usan Internet por medio de distintos dispositivos electrónicos.

Aunque Verónica ya es una usuaria de la red, su desventaja es que no cuenta con la conexión ni el equipo tecnológico propio. “Por motivos de esta pandemia me he trasladado, porque en mi comunidad es difícil el acceso para obtener Internet y poder realizar mis clases en línea, que son llevadas a cabo por parte de la Universidad para terminar el curso de la especialización”, dijo Verónica.

Las medidas de resguardo domiciliario para prevenir el contagio de COVID-19 y el compromiso por seguir su educación la mantienen alejada de su hogar. “Espero que esto termine pronto para poder desplazarme hacia mi casa para ir a ayudarle a mi familia. Ya estamos por finalizar el curso de especialización, lo cual lo estamos haciendo por evaluaciones en línea, tareas en línea y las clases siempre las estamos recibiendo por medio de video conferencias”, explicó. 

El Ministerio de Educación de El Salvador implementa un Plan de Continuidad Educativa, que consiste en facilitar guías de complemento a los estudiantes, quienes deben descargarlas de la página web del ministerio.  También se entregaron guías impresas para más de 1,000 centros educativos cuyos alumnos no tienen conexión a la red virtual.

Situación bastante conocida por Verónica y que ha solventado con ayuda de amistades. “Gracias a Dios, la señora donde estoy residiendo tiene una computadora, la cual me la presta para que yo pueda realizar mis clases y pueda terminar mi especialización”, agregó.

Aunque las últimas semanas han sido bastante complicadas, mantiene el ánimo y no pierde de vista su meta. Desde hace cinco años, Verónica es una becaria de Plan en El Salvador para completar su educación superior. “Le agradezco mucho porque he podido culminar mi carrera y poder cumplir mis sueños, para tener un mejor nivel de vida y poder salir adelante y sacar adelante a mi familia”, destacó.

Durante la emergencia, Plan mantiene su compromiso en apoyar la continuidad educativa de niñas, adolescentes y jóvenes para que logren cumplir sus metas e implementa apoyos, como financiar paquetes de Internet para que las niñas puedan mantenerse conectadas.