La lucha de Maholy | Plan International Pasar al contenido principal

La lucha de Maholy

Maholy (14) vive en una comunidad de Namasigue en Choluteca, Honduras. Es la hija mayor de una familia integrada por su mamá Martha, su papá Francico y su hermano Luis (10). Maholy, en su tiempo libre, disfrutaba hacer las tareas escolares, especialmente las de español, su clase favorita, porque aprende más de antónimos y sinónimos. 

Maholy (14) vive en una comunidad de Namasigue en Choluteca, Honduras. Es la hija mayor de una familia integrada por su mamá Martha, su papá Francico y su hermano Luis (10). Maholy, en su tiempo libre, disfrutaba hacer las tareas escolares, especialmente las de español, su clase favorita, porque aprende más de antónimos y sinónimos. 

A los 12 años, empezó a padecer dolores de cabeza, de estómago, sangrado e inflamación en las ensillas y nariz. Luego empezó a sufrir vómitos, fiebre y tos por lo que su familia se preocupó y la llevó al hospital. Los médicos no tenían un diágnostico, excepto hemoglobina baja y anemia, por lo que le hicieron exámenes de laboratorios y Maholy fue hospitalizada. 

A partir de ese día, la familia inició un largo camino para salvar la vida de la niña. Se hicieron transfusiones de sangre pero la hemoglobina no subía y Maholy no mejoraba. Fue entonces remitida a un hospital de la capital, donde le practicaron estudios más especializados. Al hacerse el examen de médula ósea, Maholy fue diagonosticada con leucemia. 

La familia de Maholy sintió su mundo derrumbarse ante la posibilidad de perder a la niña. El médico habló con ella y le explicó de su enfermedad, la importancia de su cooperación en todo el proceso del tratamiento. Maholy contestó que confiaba en Dios y que sabía que la iba a sanar. 

Maholy cuenta que “recuerda a sus padres tristes, llenos de lágrimas en sus ojos”. Su papá la abrazó y le dijo que tenían que luchar para salir adelante. Maholy debió abandonar sus estudios, fue hospitalizada siete meses para recibir quimioterapia. La mamá y el papá se rotaban el cuidado de la niña y su papá tenía que esforzarse el doble para conseguir los recursos económicos para mantener la casa y el tratamiento de su hija. Meses después, Maholy fue dada de alta y asiste cada 15 días a recibir terapias y tratamientos. 

A través de una visita comunitaria, Plan Internacional Honduras se enteró de la situación de la familia y las dificultades que tenían para asistir a las citas médicas. La organización brindó apoyo económico a la familia, que permitió a la niña continuar con el tratamiento. 

Maholy ha sido dada de alta y está en la etapa de vigilancia, con chequeos mérdicos cada dos meses. “Soy feliz donde vivo, ya que las persona son muy amables, cariñosas y han apoyado a mi familia en estos momentos difíciles que hemos pasado, y también me siento feliz cuando puedo visitar a mi abuelita, ella me da ánimos para no rendirme”, cuenta Maholy. 

Maholy quiere ser enfermera, ayudar a sus papás y a su abuela. Para seguir estudiando, ella necesitaba recursos económicos que su familia no tenía. Plan International Honduras la incluyó en su programa de becas educativas. Maholy vive cada cada día al máximo y les dice a esos niños, que también están pasando por enfermedades “que sigan adelante y no se rindan, que sigan luchando, que Dios los va a curar, así como a ella”. 

En Honduras, hay más de 6.000 niños que padecen cáncer y están asistiendo a recibir tratamiento. La mayoría de ellos son de familias de escasos recursos económicos, por ello dependen casi por completo de la ayuda de terceros para poder recibir tratamiento médico.