El limbo migratorio | Plan International Pasar al contenido principal

El limbo migratorio

Camila cumple hoy 10 años. La acompañan su hermano Willy José (7) y su padre Willy. Viajaron desde Venezuela con el sueño de instalarse en Lima, la capital del país.No obstante, debido a su situación migratoria irregular, permanecen estancados en la frontera entre Ecuador y Perú.

Camila cumple hoy 10 años. La acompañan su hermano Willy José (7) y su padre Willy. Viajaron desde Venezuela con el sueño de instalarse en Lima, la capital del país, donde los espera Katherine, la mamá de Camila y Willy José. No obstante, debido a su situación migratoria irregular, permanecen estancados en la frontera entre Ecuador y Perú.

Desde setiembre de 2019, los venezolanos que viajan de Ecuador a Perú deben demostrar, entre otros requerimientos, que ingresaron y salieron del territorio ecuatoriano de manera regular. No obstante, más del 60% de los migrantes y solicitantes de refugio venezolanos que llegaron al Centro Binacional de Atención Fronteriza (CEBAF) en Tumbes, al norte de Perú, no cumplen con dicho requisito. En consecuencia, centenares de refugiados y migrantes se ven forzados a permanecer entre las instalaciones de ambos países, las cuales fueron originalmente diseñadas para dar respuesta inmediata a población en tránsito.

Sin tener claridad sobre su próximo destino, Willy se siente impotente; condenado a un limbo migratorio donde los días de su espera se vuelven cada vez más rutinarios. Comenta que por las mañanas lleva a sus hijos a formarse para recibir el desayuno, luego los lleva a la carpa Nº 08, el  “Plan de la Alegría”; un lugar seguro implementado por Plan International y UNICEF que tiene como objetivo, facilitar acciones de apoyo para la recuperación socioemocional y protección a niños, niñas y adolescentes afectados por la crisis migratoria, a través de espacios amigables lúdicos temporales. Para él es muy importante que sus hijos puedan distraerse y no se percaten de su angustia. Al medio día regresa por ellos, para formarse y recibir el almuerzo. Manifiesta que “de los 10 días que llevamos en el CEBAF-, cuatro nos hemos quedado sin almuerzo, porque hay poblaciones más vulnerables que tienen preferencia. Afortunadamente mis hijos reciben refrigerio en la carpa”. 

Willy espera poder sellar su ingreso a Perú, bajo la figura de reunificación familiar. Regresar a Venezuela no es una opción, la situación allá es sumamente compleja. El dinero no alcanzaba para comer, por lo que Katherine tomó la firme decisión de migrar a Perú, teniendo mayor oportunidad de conseguir trabajo. Mientras su esposa trabajaba en Lima como ayudante de cocina, Willy hacía su mayor esfuerzo para rendir las remesas y cuidar a Camila y Willy José. Después de cuatro meses, lograron juntar suficiente dinero para viajar y reunirse nuevamente.

El camino ha sido sumamente arduo, pero Willy no piensa dar marcha atrás. Su situación actual es compleja, pero explica que en Venezuela sería aún más difícil. La familia ha decidido esperar en el CEBAF y luchar por asegurar la entrada a Perú, aunque ello significa separarse nuevamente. Si le dan el pase a mis hijos, yo estaría feliz, porque su mamá vendría a recogerlos y sé que van a estar bien con ella”, comenta. 

Mientras tanto Camila y Willy José, seguirán asistiendo al “Plan de la Alegría”. “Todos los días venimos a la carpa. Nos gusta mucho porque nos divertimos, jugamos, bailamos, dibujamos y pintamos” cuenta Camila, cuyo único deseo es reunirse con su mamá.