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“La tecnología me permite enganchar a los estudiantes"

En la frontera entre la belleza bohemia del área de Casco Antiguo y las barracas marginales del Chorrillo encontramos la Fundación Olga Sinclair en Panamá. La misma abre las puertas a niñas y niños de todas las edades para poner en práctica su principal ideal: “Cualquier niña o niño expuesto al arte nunca será violento”. Con esa idea como bandera, encontramos a Irina Castillo, directora administrativa de la Fundación, quién sirve como mediadora ante las diferentes realidades sociales que viven las niñas y niños que allí asisten.

En la frontera entre la belleza bohemia del área de Casco Antiguo y las barracas marginales del Chorrillo encontramos la Fundación Olga Sinclair en Panamá. La misma abre las puertas a niñas y niños de todas las edades para poner en práctica su principal ideal: “Cualquier niña o niño expuesto al arte nunca será violento”. Con esa idea como bandera, encontramos a Irina Castillo, directora administrativa de la Fundación, quién sirve como mediadora ante las diferentes realidades sociales que viven las niñas y niños que allí asisten.

En la sede de la Fundación, Plan International y Samsung Electronics implementan el proyecto Aulas Tecnológicas, a través de la formación de los docentes en el uso de los equipos y aplicaciones que faciliten el aprendizaje de niños y niñas.

 

Gracias al Aula Tecnológica, el aprendizaje de las artes se ha facilitado a aquellos que inician en este mundo. “La generación actual nace con un celular en mano, así que el uso de las tablets ha sido favorecedor y realista, pues permite que nuestros niños puedan absorber las clases de arte de forma orgánica por otros medios”, cuenta Irina. 

 

“Muchas niñas y niños no llegan a salir de su comunidad por problemas entre pandillas y en ocasiones llegar a las instalaciones de la fundación es complicado, así que cuando necesitamos transportarnos al Museo del Louvre en Francia, o conocer el arte rupestre de las Cuevas de Altamira en España, las tablets sirven como pasaporte por medio de aplicaciones como artspaceskunsmatrix” dice Irina. 

 

Paralelamente la Fundación, como agente sociocultural de la comunidad se ha visto beneficiada; “Ha aumentado la motivación de las niñas y niños en actividades artísticas que involucren el uso de la tableta. Adicionalmente, la participación y asistencia en la fundación se ha favorecido”. 

 

 El número de estudiantes beneficiados por el Aula Tecnológica oscila entre 70 y 100 niñas y niños de la comunidad: “(La tecnología) me permite enganchara los estudiantes para que se concentren en algún tema, despertando así el interés en otros niños de la comunidad”, cierra Castillo.