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El equipo ecuatoriano de padre-hija que se opone al embarazo adolescente

Francisco y Gladys participan del proyecto Zona Libre de Embarazo Adolescente de Plan International Ecuador en Chimborazo. Tanto él como su hija, están rompiendo esquemas dentro de una comunidad que no está acostumbrada a hablar de derechos sexuales y reproductivos.

Francisco es un padre librepensador comparado con muchos en su comunidad. Donde él vive, en la provincia indígena de Chimborazo -en la profundidad de los Andes Ecuatorianos- el embarazo adolescente afecta al 15% de las niñas y aquellas que quedan embarazadas son usualmente forzadas a abandonar la escuela para cuidar de sus bebés.

Según Plan International Ecuador, muchos padres en la comunidad local encuentran difícil el hablar con sus hijos adolescentes sobre sus derechos reproductivos y sexuales. Esto puede dejar a la juventud (muchos de ellos, en la escuela,  no reciben una escasa educación sexual o ninguna) sin nadie con quién hablar acerca del momento en que es mejor empezar una familia.

Esto no es tan así en la familia de Francisco. El y su hija de 17 años Gladys, están participando en el programa Zona Libre de Embarazo Adolescente de Plan International en Chimborazo.    

Para Francisco, esto ha significado hablar abiertamente con su familia acerca de la vida.

“Le digo que por favor no tenga hijos o que todavía no se case”, dice Francisco. “Mantente soltera, estudia,  Protegete,  eres joven. Haz un future para ti primero. Si no lo haces, va a ser una vida muy difícil para ti”.

Un reporte del 2017 de Plan International Ecuador, Patrones de violencia contra niñas en Ecuador, revelaron que la violencia y discriminación son tan comunes para las jóvenes indígenas embarazadas que muchas jóvenes dicen asociar el embarazo adolescente con sexo no consensuado, violencia y “niñas embarazadas con ojos negros”. Algunas veces, los padres son los responsables.

Pero Francisco promete que el es diferente: “No quiero que Gladys quede embarazada pero no la golpearía si pasa, ni le gritaría”, dice y agrega que “le aconsejaría, le compartiría mi experiencia para su beneficio. Creo que sería mejor si ella esperase hasta que ella fuese un poco más grande para casarse”. 

Desde hace algunos meses, Francisco recibió capacitación de Plan International Ecuador para convertirse en un voluntario de la salud en la comunidad para que un día pueda brindar cuidado de emergencia a jóvenes madres y a sus bebés.

Alrededor del mundo, las complicaciones de embarazo y parto se han convertido en la causa principal de muerte en adolescentes entre 15 y 19 años de edad, por lo que Francisco está aprendiendo a descubrir los signos alarmantes en los embarazos adolescentes. Cosas como “la madre sangrando durante el embarazo o dolores de cabeza y de estómago, sintiéndose mareadas. O si el bebé nace con el cuerpo en tono púrpura o si está hinchado . O si no quiere tomar el pecho.”

Por su parte, Gladys está comprometida en asegurar no quedar embarazada por el momento. Ella es una de las 325 adolescentes que forman parte de un club quincenal donde aprenda sobre derecho y salud reproductiva y sexual, cómo prevenir embarazo adolescente, abusos sexuales y enfermadades de transmisión sexual. Junto a sus amigos,  visita con frecuencia el centro de salud local para recoger anticonceptivos gratuitos para asegurarse de no quedar embarazadas. 

Ella está clara acerca de la importancia que tienen los anticonceptivos. “Necesitamos estudiar y terminar la escuela para que podamos ir a la Universidad y tener carreras profesionales”, explica. “Muchas mujeres no estudian y no se casa y sus esposos abusan de ellas”.

“Si una niña queda embarazada, los padres la golpean y tiene que abandonar la escuela. Entonces se queda en casa cuidando de sus hijos y su esposo”. 

Gladys ya contribuye sustancialmente con su familia -se levanta a las 4 de la mañana para asegurar que hay suficiente tiempo para que prepare el desayuno para su familia y atender a los animales antes de ir al colegio. 

Ella observa poca igualdad de género en su comunidad. “Los hombres se van con otras mujeres y se olvidan de la mujer con la que estaban y de sus hijos”, dice. “Ellos dicen que no es su bebé y que no quieren tener nada que ver con nosotras o nuestro bebé”. 
Este no es el future que ve para ella. Un día, quiere tener una familia pero no hasta que haya alcanzado su sueño de convertirse en doctora.