Pescando por sus familias: las jóvenes que transforman su comunidad | Plan International Pasar al contenido principal

Pescando por sus familias: las jóvenes que transforman su comunidad

Un grupo de jóvenes mujeres emprendedoras de una comunidad rural de San Pedro en Paraguay han establecido una exitosa granja de pesca, transformando su comunidad e incentivando a los jóvenes a quedarse en su comunidad y no poniéndose en riesgo cuando migran a la ciudad.

Un grupo de jóvenes mujeres emprendedoras de una comunidad rural de San Pedro en Paraguay han establecido una exitosa granja de pesca, transformando su comunidad e incentivando a los jóvenes a quedarse en su comunidad y no poniéndose en riesgo cuando migran a la ciudad.

 

Según un estudio del 2015 de UNFPA, 15.5% de los jóvenes en este país de Sudámerica no tienen trabajo ni asisten a la escuela. 74.1% de este grupo son mujeres, dado al limitado acceso a capacitaciones en áreas rurales, la falta de fondos para emprendimientos y discriminación de género. 

 

Plan International lanzó un programa para mejorar la situación social y económica de 8,000 adolescnentes y jóvenes de comunidades rurales en Paraguay. El programa, llamado Sape’a -que signidica “ojos abiertos” en guaraní, es el resultado de un acuerdo entre Plan International y el Ministerio de Trabajo de Paraguay.

 

Como parte del programa, financiado por la Agencia Internacional de Cooperación Española, ocho jóvenes fueron capacitadas en la cría de peces y asistieron a un curso de emprendedurismo para ayudarlas a desarrollar un plan de negocios. Además, las mujeres rcibieron también entrenamiento en habilidades de vida que fueron diseñadas para ayudar a los participantes a crear planes de vida, fortalecer su autoestima y aprender habilidades de manejo financiero. 

 

Luego de la capacitación, el grupo construyó un estanque de peces en la propiedad de uno de sus miembtos. Luego, en mayo del 2018, luego de presentar su plan de negocios  al proyecto Nosotras Emprendemos de Sape’a, les fueron dados 8 millones de guaraníes (aproximadamente 1,400usd) permitiéndoles construir su negocio.

 

Hoy, el grupo tiene 19 miembros y crían peces tilapa. También está en desarrollo un nuevo estanque para pacu y bagre. Las jóvenes establecieron un comité y llevan a cabo actividades de recaudación de fondos en su comunidad para hacerla un mejor lugar para vivir.

 

“Notamos que muchos jóvenes no querían trabajar en zonas rurales. Gracias al programa Sape’a, los jóvenes están siendo incentivados a volver a esas áreas y empezar un negocio”, explica Graciela de 23 años, miembro del grupo.

 

Las muejres están agradecidas por el apoyo y la motivación de sus padres y madres. quiénes los incentivan a aprovechar al máximo esta oportunidad. Al ver los resultados del arduo trabajo de sus hijas, las familias están orgullosas algo que el grupo define como clave para su éxito y les permite apoyar económicamente a sus familias.  

 

“El proyecto nos ayuda a trabajar como un equipo en la comunidad. Antes, todos hacían sus propias cosas. Pero ahora tenemos la oportunidad de juntarnos y compartir nuestras ideas al menos una vez a la semana”, dice Emilia de 17 años.

 

El próximo plan del grupo es establecer un mini mercado para vender sus productos y brindar más trabajos a los jóvenes en su comunidad.

“Si trabajamos como un grupo, si estamos unidas, alcanzaremos un gran transacción”, dice Graciela.