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“Necesitamos tener una voz, necesitamos ser escuchadas y respetadas”

Cuando a Sanmya, niña patrocinada de Plan International de 12 años, se le solicita que describa su comunidad rural en el estado de Maranhão en el noreste de Brasil, ella señala rápidamente todas las cosas que faltan. Las angostas carreteras hacen dificultoso el acceso y unas pocas casas de ladrillo luchan por ganar espacio con paja y barro. Muchas calles están sin pavimentar y la mayor parte de las casas no tienen servicios sanitarios básicos.

Cuando a Sanmya, niña patrocinada de Plan International de 12 años, se le solicita que describa su comunidad rural en el estado de Maranhão en el noreste de Brasil, ella señala rápidamente todas las cosas que faltan. Las angostas carreteras hacen dificultoso el acceso y unas pocas casas de ladrillo luchan por ganar espacio con paja y barro. Muchas calles están sin pavimentar y la mayor parte de las casas no tienen servicios sanitarios básicos.

 

La escuela de Sanmya sólo ofrece clases hasta noveno grado, lo que significa que aquellos quiénes quieran continuar sus estudios deben tomar un bus todos los días para viajar a la ciudad. El resultado es que la tasa de diserción escolar es elevada.

 

Sin embargo, años atrás, acceder a la educación era aún más difícil ya que la infraestructura del colegio estaba en un estado deplorable. Cuando Plan International visitó por primera vez el lugar donde los niños cursan sus estudios, rápidamente se trazó un proyecto para remodelar la escuela. Se construyeron los salones de clases, se montó un salón de computación y se rediseñó el patio de juegos.

 

“El espacio está bien ahora porque los niños corrían en la calle, jugaban en el medio del bosque y era muy peligroso. Podía haber vehículos acelerando o animales sueltos. Ahora todos están seguros en el patio”, explica Sanmya.

 

Sanmya forma parte de nuestra iniciativa de Fútbol de Mujeres. Ella está aprendiendo, a través del deporte, sobre temas de género cómo las diferencias entre hombres y mujeres en el mercado laboral y la importancia de la igualdad.

 

El proyecto nos habla acerca de la violencia y los derechos de las mujeres mientras nos enseñan a jugar al fútbol. El fútbol puede ser jugado tanto por hombres y mujeres, y así mismo debe er en otros aspectos de nuestras vidas”. Sanmya dice, antes de añadir: “Además de aprender  muchas cosas nuevas, jugamos al fútbol que nos ayuda a mantenernos en condiciones, antes yo no hacía nada de ejercicio físico”. 

 

Una transformación silenciosa

 

Para Sanmya, la presencia de Plan International en su comunidad ha hecho la diferencia. “Las actividades que Plan International nos ofrece fuera de la escuela son muy importantes para aprender y crecer. Nos ayudan mucho. La presencia de Plan International aquí es también muy importante para hacer que los adultos nos escuchen a nosotros, a los niños, para que puedan entender que necesitamos tener una voz, que necesitamos que nos escuchen y nos respeten. 

 

Una parte clave de nuestro programa es ayudar a los adultos a reconocer y valorar las voces de los niños, respetar sus individualidades y sus etapas, para que puedan crecer sanos y con una buena calidad de vida. 

 

“Mucho de lo que mi casa y mi comunidad son hoy en día es por el resultado del trabajo de Plan International, como las renovaciones en nuestras escuelas y hablar con nuestros padres. Ellos me apoyan en todo lo que hago y siempre me incentivan a participar en más actividades para tener un mejor futuro”, dice ella.

El apoyo de patronicadores

 

Sanmya sabe que las iniciativas de Plan International son sólo posibles gracias a nuestros patrocinadores, quiénes financian nuestros proyectos. En su caso, ella dice que viven en Austria, que le envían cartas y regalos y siempre se preocupan por su desarrollo. 

 

“Gracias a los proyectos que ellos patrocinan, me he convertido en más sabia sobre mis derechos, sobre cómo me debería comportar.  Conozco muchas chicas de mi edad quiénes ya están embarazadas y se han casado”.

 

“Hoy son una promotora de los proyectos de los que he participado, paso los mensajes que aprendo para que la información pueda llegar a más gente en mi comunidad, para cambiar sus vidas al igual que Plan International me la ha cambiado a mí.